La Unidad de Cuidados Críticos de Anestesia del Hospital Regional de Málaga atiende desde enero a más de 700 pacientes de gran complejidad

Se ha remodelado con la inclusión de una Unidad de Cuidados Críticos de 10 camas, que ha supuesto una inversión de más de un millón de euros

(Prensa Junta Andalucía) La Unidad de Cuidados Críticos de Anestesia (UCCA) del Hospital Regional Universitario de Málaga ha atendido desde que comenzó el año a más de 700 pacientes de gran complejidad. Junto a la Unidad de Corta Estancia y la Unidad de Recuperación Postanestésica, configuran una gran área de 28 camas dentro de la Unidad de Cuidados y Reanimación de Anestesia, que suministra cuidados postanestésicos tras intervenciones quirúrgicas y procedimientos radiológicos invasivos.

Esta se distribuye en tres áreas que cuentan con un diseño de cuidados crecientes según el tipo de paciente y procedimiento. La Unidad de Recuperación Postanestésica (URPA) de 13 camas, dedicada a la recuperación postanestésica con una estancia de horas para pacientes intervenidos de Cirugía General y Digestiva, Cirugía Plástica, Otorrinolaringología, Cirugía Traumatológica y Ortopédica, Cirugía Vascular y pacientes neuroquirúrgicos. Además, cuenta con la Unidad de Corta Estancia, que consta de 5 camas y que se ocupa fundamentalmente de pacientes de radiología vascular intervencionista, neurroradiología, implantación de marcapasos, fracturas, apendicectomías, procedimientos hemodinámicos y otros para estancia inferior a 24 horas y posterior alta a domicilio.

Gracias a la ampliación y creación de esta unidad, Anestesiología y Reanimación dispone de 10 camas más que se distribuyen en la Unidad de Cuidados Críticos de Anestesia.  De ellas 4 cuentan con aislamiento y presión negativa, y están dotadas de esclusa y puestos totalmente equipados con cabeceros de columnas móviles, respiradores y central de monitorización completa. Esta unidad atiende a pacientes que necesitan un mayor nivel asistencial en los cuidados tanto de enfermería, monitorización y tratamiento tras su intervención por su estado físico, por la complejidad de la cirugía o por el riesgo de aparición de complicaciones. Así, se ha incrementado la dotación de equipamiento con soporte respiratorio a las diez camas y monitorización hemodinámica avanzada.

En la misma se atiende a pacientes que hayan sido sometidos a procedimientos neurovasculares y neuroquirúrgicos, algunos procedimientos vasculares -cirugía aórtica- cirugía general compleja como cirugía pancreática, oncológica, obesidad mórbida de alto riesgo, cirugía torácica, cirugía compleja de otorrinolaringología, plástica y los procedimientos de quirófanos de urgencias que así lo requieran.

Este diseño integrado optimiza la operatividad de la Unidad, de manera que puede adaptarse a toda la demanda tanto quirúrgica como de procedimientos fuera de quirófano que así lo requieran. Al estar anexa al bloque quirúrgico del pabellón B, cuenta con una comunicación directa en todas las zonas de paso para el traslado inmediato de los pacientes quirúrgicos, lo que aporta un plus de seguridad para los pacientes.

La UCCA se ha emplazado en la segunda planta del nuevo edificio anexo que se construyó dentro del proyecto de la reforma del Servicio de Urgencias, en la planta baja. Dentro del plan ImpulSAS, la obra de la Unidad de Cuidados Críticos de Anestesia ha supuesto una inversión de más de un millón de euros: 660.000 euros en obras y más de 380.000 en equipamiento.

El jefe de servicio de Anestesiología y Reanimación, Juan Carmona, señala que la unidad, en su conjunto, «supone un valor añadido si se producen nuevos picos de la pandemia para atender a los pacientes quirúrgicos con autonomía, posibilitando el uso de más quirófanos».  Esta área se configura como instalaciones de apoyo en caso de necesidades asistenciales de pandemia, pudiendo recibir pacientes para cuidados críticos tanto quirúrgicos como de otras procedencias.