Artículo Periodístico 2.643º: «Diez mil crónicas de Carmen de Burgos, Colombine»

Según Rut de las Heras Bretín en el País, del 03 abril del 2019, Carmen de Burgos Seguí, Colombine, Almería, 1867 Madrid, 1932 escribió diez mil crónicas y artículos.

Autora además de varias decenas de libros, es una figura, que debería ser-estar considerada junto con Campoamor, Pardo Bazán y, lucir con más brillantes para la memoria de mis coetáneos y presentes. No voy a indicar yo aquí, que ninguna persona-personaje, salvo excepciones, sea totalmente luz y claridad, pero tampoco, totalmente negrura y obscuridad.

Colombine, sin entrar en algunos episodios de su existencia, parece ser mujer maltratada en su matrimonio, mujer que perdió varios hijos pequeños, mujer que según sus testimonios un familiar cercano quiso propasarse con ella, mujer que tuvo que ganarse su vida-existencia, con el periodismo y la literatura y de maestra, que por tanto, si la situación ahora es difícil, podemos imaginar, que sería entonces, para una mujer, una mujer escritora y periodista, una mujer sin el apoyo de su marido, una mujer con una hija, una mujer con una historia de dolor detrás de ella. También que hemos indicado fue maestra en algún periodo de su existir, recordar a tantas maestras y profesoras que están con nosotros, ya varias generaciones.

Cierto es, de justicia y equidad sería revalorizar más a estas mujeres, empezar a sacar de los baúles de la memoria de las bibliotecas, escritoras y periodistas, de segundo o décimo calibre, pero que hicieron montar un mundo cultural, y por tanto vivencial. Y de paso homenajear a millones de mujeres de finales del siglo diecinueve, y la primera mitad del veinte, que sin ser escritoras, ni periodistas, intentaron crear un hogar, una familia, un presente, una esperanza de destino y de futuro…

A veces, pienso-siento, que igual que en nuestro terruño tardamos un tiempo en convencernos en proteger el patrimonio artístico y arquitectónico de este suelo por donde han pasado tantas pisadas y acontecimientos, ya nadie duda de esa necesidad, quizás, ahora sea tiempo que nos vayamos convenciendo de la necesidad de recuperar el acervo cultural de personas y de obras documentales, es decir, como el caso que nos encontramos, una mujer, una mujer periodista, una mujer escritora, una defensora de los derechos de la mujer. Son demasiados valores, para que la mayoría de los que respiramos los aires de hoy, no seamos conscientes.

Me pregunto si la Colombine tiene alguna escultura o busto en Madrid para que el bronce-piedra respire el aire de hoy. Somos en mucha medida la herencia del pasado, con aspectos claros y marrones y grises y blancos y un arco iris de colores. Ningún escritor o pensador o persona, es totalmente claro, pero de todos y de todas debemos aprender y aprehender, de Carmen de Burgos también. Pienso que ya es tiempo de levantar el semiolvido a Carmen de Burgos, ese purgatorio de y sobre los escritores, y sobre todos…

Conoce en 1908, aRamón Gómez de la Serna, veinte años más joven que ella, ella ya viuda, y, según todos los entendidos, ella apoyó enormemente la carrera, en ese momento, la promesa de Gómez de la Serna de un futuro gran escritor. Fue además corresponsal de guerra, en los conflictos de la guerra del Norte de África. A veces, pienso que el periodo histórico dónde existió esta gran mujer y escritora y periodista, es algo similar a las grabaciones en película de la conducción en Madrid de ese periodo,, dónde se mezclan caballos, coches, bicicletas, y cada uno, de alguna manera siguiendo su ritmo y su velocidad, cambiando de izquierda a derecha en algunas situaciones, una anarquía de la conducción. Quizás, el símbolo-metáfora más profunda-esencial de ese tiempo y de esa España…

En esta serie de columnas que estoy sembrando los papeles de articulistas y periodistas de este sol-lagar-terruño que nos abrasa, antes solo en verano, ahora se está extendiendo por el final de la primavera y un largo otoño, deberíamos ser consciente de la herencia que tenemos, dormida-sepultada-soñando el sueño en las bibliotecas-archivos, en este caso, crónicas-artículos de Carmen de Burgos, pienso que habría que recuperar de alguna manera, todo ese acervo cultural, que hemos ido heredando, capas y capas de pasteles que forman-conforman-delinean-delimitan-definen también la escultura del presente.

A veces, cuándo, suelo sugerir algo, con eso del principio griego que no sirve ninguna filosofía, que no intente curar algún mal humano. Me pregunto, si alguno de los periódicos actuales, grandes o medianos o pequeños, en una pestaña en su Web podrían tener archivado nombres y curriculum, con docenas o cientos de articulistas del pasado, del siglo veinte y anteriores, y después, enlaces cada uno con sus páginas que tengan en Internet. Así sería un complemento que otorgarían a la sociedad-humanidad de hoy. Quizás, algunas crónicas-artículos de hace ochenta o cien años, pueden aclarar el presente, quizás presente, que pocos se atreven a ponerles las palabras-notas sinfónicas que corresponden

En Estoril, Carmen de Burgos y de la Serna, compran una casa, en lenguaje de hoy, segunda residencia veraniega, donde descansan, proyectan obras literarias, donde Colombine profundiza en su convicción y concreción en su experiencia de mujer, y, colabora en campañas de defensa de la mujer, por ejemplo, haciendo campañas para el voto de la mujer, que apoyará también Campoamor.

Dentro de tantas tristezas-tragedias, también alegrías y felicidades de su vida, llegó el acto-momento-teatro, según el cual, Ramón Gómez de la Serna, se enamoró de la hija de Carmen de Burgos, como comprenderán, una profunda tragedia no solo griega, para esta mujer, que tanto lo había apoyado…

Aunque no sirva de nada o para nada, reitero la sugerencia escrita arriba, ya sé que esto no es normal, ni conveniente en el articulismo, pero me salto esta regla ahora. Hoy, que tantos cientos de periódicos en papel, especialmente digitales, recorren los entresijos de esta Celtiberia actual, me pregunto, en la sección de opinión, que todos o casi todos disponen, además de la decena de articulistas, ahora se llama colaboradores que dispone, además de las viñetas que algunas cabeceras disponen, me digo a mi mismo, porqué no una subsección, de columnas o crónicas históricas, por ejemplo, cada día dos o tres, que recuperen artículos de hace ochenta o cien años, quizás, nos darían más luz, al presente, cosa que tanto necesitamos. ¡Aquí dejo estas palabras, de homenaje a esta mujer y mujer escritora y mujer periodista y mujer columnista y mujer ser humano…! Paz y bien…

 http://soliloquios.blogia.com               © jmm caminero (04-25 agosto 2021 cr).

Fin artículo 2.643º: «Diez mil crónicas de Carmen de Burgos, Colombine».