Artículo Periodístico 2.579º: «Ateísmo o agnosticismo o no creyentes o no practicantes»

Pienso que se confunden estos términos o conceptos, no solo en la realización de encuestas, sino incluso al examinar dicho problema en si mismo.

Un ateo es una persona, que tiene la convicción de que no existe Dios, y que se puede demostrar que no existe Dios.

Un agnóstico, expresado de forma sencilla, pero estimo que profunda, es alguien que no sabe si existe Dios, o no sabe si no existe, y, que no se puede demostrar su existencia o su no existencia.

No creyente, es alguien, que puede ser utilizado este concepto, en dos formases «un no creyente en Dios», o es un «no creyente en ninguna religión«. En el primer caso, podría ser un no creyente en Dios, pero no sería un ateo totalmente, porque quizás, no dice, que no se pueda demostrar que no existe Dios, es decir, no tiene la conciencia o la voluntad o los conocimientos para decir o demostrar que no existe Dios.

Y, en el segundo caso, es «un no creyente en ninguna religión», que puede entenderse de dos maneras, no es creyente en la religión mayoritaria de su sociedad, o no es creyente en una de la docena de grandes religiones actuales en el mundo, ni de las cuatro mil existentes actualmente en el planeta, según la sociología y fenomenología religiosa.

Pero un no creyente en ninguna religión, puede ser que crea en un Principio Supremo o en un Ser Supremo, que sería equivalente a Dios.

El concepto de no practicante, puede ser entendido, alguien que si cree en Dios, que si cree en una religión, con todos los matices que se quiera, pero entiende que no es practicante, o al menos, no en todos los órdenes de la realidad, y, aquí caben, dos tipos de personas, aquellas que rozan la escrupulosidad, que son cristianos, pero se sienten pecadores, y no se atreven a decir, que son cristianos, y, aquella, que se saltan algunas normas religiosas, no van a los servicios religiosos, y por eso, se dicen no practicantes, pero que en el fondo se sienten religiosos.

– Por otro lado, en esta cuestión, habría que indicar, y, cuándo se pregunta si se es ateo o agnóstico o no creyente, ¿qué postura en y a la hora de la muerte, los últimos días o semanas o meses, cuándo ya se percibe que la guadaña del Tránsito se acerca, si los ateos no dudan, si los no creyentes, se hacen creyentes, cuántos de todos ellos, al final, por si acaso, y por otras realidades, piden recibir, diríamos el último consuelo de sus religiones o de sus religiones de su sociedad mayoritaria o de su cultura…?

Igual que conocí, una persona que decía la espada no se tiene igual, a los veinte o treinta años, que a los setenta, perdonen la frase tan gruesa,, quizás, las convicciones sobre Dios, la metafísica, la religión, y, los temas conexos, es decir, en la tradición cristiana, se llama los «novísimos»: Muerte, Juicio Particular, Eternidad Buena, Eternidad Mala, suceda lo mismo…

Parece que existen personas, especialmente, en el mundo de la cultura, que según sus palabras, parece que se alegran que la población, el diez o el quince por ciento de la población europea, se diga que son ateos. Parece que esto es una conquista social y cultural. Uno, uno tiene que analizarse frente al espejo de sus profundas convicciones y concepciones, por qué uno, piensa en tal tema de una manera o de otra. En el tema de Dios también. Sea usted ateo o sea no-ateo, sea de alguna variedad de todas las que hemos indicado, y, otras que, en un modesto artículo no puedo citar. Mire usted, y hágase algunas preguntas entre otras.

– ¿Por qué es usted ateo, o no es ateo? ¿Conteste sin engañarse a si mismo, en profundidad, aunque nunca se lo diga a nadie…? ¿Lleva usted una herida profunda, que le produjo, quizás algún contacto con alguna persona que representaba la religión…? ¿Sufre usted, o su familia, abuelos o bisabuelos, tuvieron un mal encuentro con la cuestión religiosa, aquí caben muchas posibilidades…? ¿En su ambiente familiar y escolar, se enseñaba o se educaba, en contenidos o conceptos y en prácticas, no religiosas, no se hablaba nunca de Dios y de la religión, y, si se hacía era en contra…? ¿Alguien de su familia o usted mismo, tuvo la desgracia de ser huérfano, a temprana edad, y de ahí, surgió esa profunda herida, de ateísmo, algunos de los grandes pensadores ateos, tuvieron este punto en común: Sartre, Nietzsche, Russell? ¿En una temprana edad, pidió algo a Dios, con absoluta necesidad, por ejemplo, que no falleciese su padre o su hermano, y falleció, y le quedó un trauma tan profundo…? ¿Etc.?

Hágase usted alguna de estas preguntas y otras, y llegue al corazón de su mente o de su conciencia, si tiene usted fuerza y valor. Y, quizás, percibirá que surge de su profundo ser y estar, ese ateísmo o agnosticismo, etc. Y, quizás, al menso, pueda vivir mejor con usted mismo. ¿Cuántos libros ha leído sobre ateísmo y no ateísmo, aunque sean divulgativos, cuántos años de reflexión y de lectura ha dedicado a esto, ha estudiado y analizado las grandes biografías de los grandes santos cristianos y sus milagros aprobados oficialmente, ha leído usted los de Lourdes, el milagro de la multiplicación del arroz de Olivenza…?

¿Pero le voy a indicar una gran y grave pregunta, el ambiente en Occidente, debido a multitud de factores y variables, diríamos que se ha convertido intelectualmente, no siempre, en muchos casos, en concepciones, que acercan a diversos ateísmos: Darwin, Freud, Nietzsche, Marx, etc., y , una multitud de conocimientos científicos, que parece que ya no se necesita la tesis o hipótesis Dios…?

¿Pero la cuestión es, con un universo que se ha descubierto en el siglo veinte, tan inmenso, en espacio y tiempo, alguien puede decir, que no exista algún ser vivo, que no tenga tres cabezas, o alguien en una mínima racionalidad, nosotros siendo una mota de polvo, en el universo, podemos decir, que no exista Dios, que sea el principio de este universo o multiverso…?

¿Pero ocurre otra cuestión, muy profunda, la ética y la moralidad, puede fundamentarse en un pensamiento filosófico y racional, léase Kant, pero también, hasta ahora necesita, a Dios, que completa y complementa, los grandes principios éticos que rigen Occidente, o que rigen el mundo…?

¿Es más, se sea ateo o agnóstico, muchos de estos comprenden, que sin religión, aceptada mayoristamente, quizás el orden social del mundo no se podría sostener, es decir, se producirían revoluciones de tal calibre, que la humanidad y la especie estaría en una enorme crisis, es decir, podríamos extinguirnos…?

¿Y, no olvidemos, que dos grandes ideologías, que tomaron el poder, de distinto color, en el siglo veinte, que llenaron el mundo de campos de concentración, basándose en grandes ideales buenos y solidarios y progresistas y grandes derechos, eran ambas ateas…? ¡Aviso para caminantes…!

http://youtube.com/jmmcaminero        © jmm caminero (26-30 junio 2021 cr).

Fin artículo 2.579º: «Ateísmo o agnosticismo o no creyentes o no practicantes».