“La comedia es el mejor salvavidas que tenemos a diario”

(Redacción: Mar Bassa, Fotografía: Juan Manuel Torres) Ana Murugarren es la directora de García y García, una comedia que se estrena el próximo 27 de agosto. Sus protagonistas son José Mota y Pepe Viyuela y es su primera película juntos. Ambos interpretan a dos personajes que se llaman igual: Javier García. Mota encarna a un experto asesor de rutas aéreas; Pepe Viyuela, a un mecánico de aviones. Hispavia, una compañía low cost, contrata a los dos simultáneamente y a partir de ahí tienen lugar una serie de confusiones que harán que intercambien sus papeles.

PREGUNTA: ¿De dónde surge la idea de la trama de esta película?

ANA MURUGARREN: El guion es fruto del trabajo en equipo. Primero, de los productores Carlos Lamela y Joaquín Trincado, “la extraña pareja”, como yo les llamo. Joaquín Trincado es mi productor de toda la vida y me encanta trabajar con él porque pone toda el alma y todos los medios en la película que esté produciendo. Lo que quiere es que salga bien y como yo quiero y es una gozada trabajar con él. Lamela es un arquitecto prestigioso que no tiene nada que ver con el cine, por eso son “la extraña pareja”, aunque se entendieron muy bien, pero volando se le ocurrió la historia y le runruneaba la cabeza. Escribió unas cuartillas y no sabía qué hacer. Carlos le escribió una carta manuscrita a Resines cuando era el presidente de la Academia de Cine diciéndole que tenía un guion y no sabía qué hacer. Resines, que nos conoce mucho, le puso en contacto con Joaquín y desarrollaron esa idea. Luego me la pasaron a mí y vinieron más guionistas. Por último, pero no menos importante, en los ensayos con esta gente, que fue durante mucho tiempo, llevaron sus aportaciones, valiosísimas. El personaje es el personaje, pero la persona tiene un cuerpo, un alma y una manera de ser. Eso es lo que va a salir en la película y, cuanto más se acerque a cómo se sienten más cómodos, llega la aportación de los actores.

P: Mota, ¿cómo preparó a su personaje, fue difícil? ¿Qué tal la experiencia de trabajar por primera vez con Pepe Viyuela en el cine?

JOSÉ MOTA: Bueno, trabajar con Pepe Viyuela no era el primer encuentro. Hace 30 años tuvimos un encuentro maravilloso, con él estuve en televisión cuando hicimos el programa ¿Pero esto qué es?, un programa de humor. Pasaron 30 años y, de repente, a la maga Ana Murugarren se le ocurre juntarnos de nuevo, mira por dónde. Cuando Pepe y yo nos encontramos otra vez después de 30 años (risas)… Ha pasado mucho tiempo, eso no puede ser. Ha sido maravilloso porque me he encontrado con Ana, que es una directora como me gusta, la gente trabajando. Hemos ensayado mucho antes, ha preparado los personajes superbién. Ella quería tener todo muy controlado antes de oír “¡Acción!”, e ir lo más seguros posibles.

AM: El tiempo del rodaje es para rodar, no para pensar. Se piensa antes.

JM: Claro, y a mí me ha encantado. Me ha encantado todas las horas que hemos estado ensayando, confeccionando los personajes, cómo ves a Pedrosa, en este caso, que es el personaje que yo interpreto, porque tiene que ser simpático…

AM: Lo que pasa es que tienes tiempo cuando estás ensayando, lo que no tienes luego en rodaje. Ahí es todo “venga, venga, venga”, y si no lo tienes tú claro…

JM: Pero todo ese trabajo previo luego te facilita posteriormente.

AM: Ahí estamos relajados.

JM: Ya no tienes que pensar ni en textos ni en nada, eso forma parte de tu piel, de alguna manera, y forma parte de ti, ya tienes el personaje enganchado. Entonces lo conviertes en un disfrute, es decir, intentas hacerlo lo mejor posible y de ahí para arriba.

AM: Luego en el rodaje salían cosillas también. Imagínate al asesor de alto standing con un mono en un hangar de aviones, que no ha visto ninguno en su vida, y con unos mecánicos que son un desastre. Se le ocurría mil cosas y tiene un humor corporal, un gag visual maravilloso.

JM: Ha sido un proceso muy bonito y muy interesante. Además, con todo lo que ha supuesto rodar en pandemia con las medidas de seguridad, las PCR y todo eso para que nadie se contagiara, y al final así fue, nadie se contagió, con todas esas dificultades, el calor del verano… Todo eso que iba en contra, pero como estábamos con una persona que mueve constantemente al trabajo y a la ilusión, que es Ana (Ana Murugarren se ríe), y es verdad, no he visto a nadie más trabajador que ella, y además inagotable: “¡Corta, otra vez esto!, ¡No, ahora!”, eso ha sido muy motivador, me he sentido todo el rato vivo estando en el set de rodaje. Ha sido muy interesante.

P: Se ha dicho en rueda de prensa que antes del rodaje había reuniones por Zoom. ¿Cómo fueron?

JM: Nosotros hemos tenido ensayos presenciales.

AM: Nosotros paramos el rodaje en la preparación, que lo llevábamos haciendo meses, pero con Eva, según hicimos el casting con ella, ya nos encerraron. Yo con ella no tuve la oportunidad de ensayar.

JM: Y tuvimos una charla por Zoom, ella, tú y yo.

AM: Ella fue por Zoom, es cierto, pero con ellos llevaba trabajando un año antes de que nos encerraran, pasando las tardes (risas). Pero no todos los días.

JM: Además, no se podía gestionar eso de otra manera que no fuera físicamente, tenía que ser así. Eso es porque había movimiento físico, un “ponte aquí”, y quedábamos nosotros, bien testados y todo. Eso se preparó.

P: ¿Qué esperan de la gente cuando vea la película en las salas de cine?

JM: El objetivo de la película es que la gente se ría el máximo posible, que se evada, que sea libre, que ría, que carcajee, que se lo pase bien. Es una comedia que lo que pretende es eso, que se lo pasen bien y disfruten. La risa, compañeros, nos hace libres. Reír nos hace libres, el humor, la comedia, nos hace libres. Y estamos deseando serlo después de haber estado secuestrados por esta pandemia que todavía nos sigue secuestrando. Ojalá aportemos un buen grano de arena en este sentido.

P: ¿Creen que la comedia está infravalorada?

AM: Totalmente.

JM: Pero yo creo que eso ha sido un sentimiento o una percepción que hemos tenido toda la vida a nivel mundial. La comedia es un género más denostado que el drama. Siempre ha sido así. ¿Razones? No sabría explicártelas, es como que se tiene a la comedia como ese amigote que lo tienes siempre en casa (Ana Murugarren se ríe), o de vecino: “¡Eh, nos vemos, qué cachondo!”, y no le prestas atención. Pero es aquello que cuando te falta, dices “hostia, qué pasa aquí”. La comedia es el mejor salvavidas que tenemos a diario, es lo que nos salva del desastre. La comedia nos hace libres, lo he dicho antes y suena a frase hecha, pero es verdad, la comedia nos libera y nos hace libres. Nos hace crecer…

AM: La gente nos dice que sale renovada cuando ve la película en los pases que hemos hecho.

JM: Somos como los bífidus cómicos (risas), te renuevan por dentro y por fuera.

P: La película está muy bien, yo me lo he pasado bien.

AM: Muchas gracias.

JM: Muchas gracias, me alegro. Si la gente supiera, de verdad, lo que ha trabajado Ana… Es que me encantaría que la gente la conociera o la viera por un agujerito, la dedicación y la pasión…

AM: El producto está ahí.

JM: Pero no hace falta que lo digas tú, lo digo yo.