‘Con quién viajas’, los prejuicios en una ‘road movie’

(Redacción: Mar Bassa, Fotografía: Juan Manuel Torres) “Me parece increíble que nadie haya hecho una película sobre un viaje compartido, todas las anécdotas son reales, la del arma me había pasado a mí”, explicó Martín Cuervo, director de Con quién viajas. El madrileño ha debutado con esta película en la que el peso de la comedia no recae en chistes, sino en las propias situaciones rocambolescas que viven los personajes durante el trayecto en coche, que se convierten en “paranoia colectiva”.

Los protagonistas son Salva Reina (Julián), Ana Polvorosa (Ana), Andrea Duro (Elisa) y Pol Monen (Miguel). Cuatro desconocidos se embarcan en un viaje compartido por carretera desde Madrid hasta Cieza, Murcia, y entablan conversación para conocerse y romper el hielo. Pero no todo es lo que parece porque el conductor (Julián) es un poco raro y se comporta de forma extraña.

Salva Reina hace el papel de conductor, tanto en el coche como en el mismo rodaje, ya que el propio Martín Cuervo admitió que fue el único que tuvo cierta libertad para salirse del guion y “tirar la piedra” a sus compañeros. Además, se tuvo que trabajar en cambiar su aspecto físico para transmitir esa sensación de ser un tipo “rarito” o “friki”. Y está muy bien logrado, también con las uñas largas -aunque a él no le hiciera mucha gracia llevarlas así un mes- y con esa risa peculiar. Un personaje muy trabajado y bien logrado, transmite esa sensación de desconfianza.

Prácticamente toda la película se rodó en el interior del vehículo, excepto tres escenas en exteriores, por lo que los actores se pasaron hasta 12 horas grabando juntos, y eso sin conocerse. Podría haber saldo mal, pero no. Hicieron su Blablacar particular, tanto en la ficción como en la vida real. Y fue justo antes de que estallase la pandemia en el mes de marzo de 2020. “La forma de rodarlo dentro del coche fue divertido”, comentó Ana Polvarosa.

El largometraje pone a los prejuicios sobre la mesa y es una crítica -aunque con humor- de lo malos que son en la sociedad actual. “Los prejuicios son malos y esta película lo pone en valor”, remarcó Salva Reina. Pol Monen añadió que en cinco minutos tenemos un juicio sobre una persona, y “a veces acertamos, pero otras veces no”, aunque la comedia le quita hierro al asunto.

Este film es una comedia poco habitual, la gracia está en las situaciones incómodas y no en chistes o en frases muy humorísticas. Se puede pensar que, al ser casi toda la película grabada en un coche, se haga pesada o aburrida; a mi juicio, no. Está muy bien conseguida porque el contexto y el desarrollo de los acontecimientos -con su escalada surrealista- están bien traídos.