Al mal tiempo, buen cine

(Redacción: Mar Bassa, Fotografía: Juan Manuel Torres) En Málaga llueve días contados al año. Esta vez, uno de ellos ha sido durante el Festival, pero eso no ha impedido que los amantes del cine disfrutasen de las proyecciones. Uno se pregunta si la gente que estaba corriendo por las calles céntricas lo hacía por no mojarse o por intentar abarcar el número máximo de películas posibles en una jornada.

Uno de los largometrajes más esperados -aunque fuera de concurso- es Operación Camarón. Su estreno estaba previsto para el año pasado, pero como en otras ocasiones, el coronavirus lo impidió. Eso sí, su proyección fue alabada la mañana de ayer en el Teatro Cervantes y se podrá ver en las salas de cine a partir del 25 de junio. Las carcajadas se hicieron escuchar entre los asistentes en repetidas ocasiones y se le hizo saber al equipo en la rueda de prensa posterior.

“La intención es que la gente disfrute, que se apaguen las luces del cine y se lo pasen bien”, comentó Carlos Therón, director de la película. El filme garantiza pasar un buen rato y reír, pero también tiene un trasfondo y un trabajo detrás. De hecho, Julián López afirmó que su personaje es uno de los que tienen más recorrido de toda su trayectoria. En esa línea se situó Natalia de Molina: “Es uno de los proyectos que más he disfrutado, he descubierto una parte de mí como actriz que me apetece seguir investigando, que es la comedia”.

Por la tarde fue el turno de Lucas, que inauguró la sección Zonazine. Una película de Álex Montoya que se estrenará el próximo 25 de junio y que no dejará a nadie indiferente porque es arriesgada. O gusta o no gusta porque no se entiende la trama o la forma de actuar de los personajes. Es un thriller psicológico en el que no se cae en el cliché de los largometrajes de ese estilo: uno se apiada de un pederasta y le ve menos malo sabiendo un poco su historia. “Tiene un tono complicado”, admitía el director.

Jorge Motos, protagonista que interpreta a Lucas, personaje que da título a la producción, contó que para trabajar su personaje se centró en lo que no se ve de él, en sus carencias, en la felicidad que antes tenía, y se mostró muy contento de haber sido esta su primera película. El otro protagonista, el pedófilo, lo encarna Jorge Cabrera: “Tuve que optar por no juzgar al personaje, agarrarme a su humanidad para poder conectar a algún nivel con él”, confesó.

El Festival de Málaga tiene esa chispa positiva de poder descubrir obras que no podrías haberlas visto en ningún otro lado y, el mismo día, poder ver la nueva película de unos grandes actores nacionales. Esa dualidad es lo que lo hace más especial.