“Las drogas destruyen a las personas, las familias y la sociedad”

El lunes 26 de abril alumnos de 1º Bachillerato del IES Valle del Azahar, junto con la Jefa de Estudios y Convivencia, Anabel Martín, y la Jefa de Co-Educación, Juana Ruíz, acompañados por sus respectivos profesores de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, Eva Flores y Sebastián Gámez, mantuvieron una entrevista virtual con Carmen Avendaño, Presidenta de la Asociación Érguete.

Después de saludarnos mutuamente, Carmen Avendaño manifestó que sentía no poder estar de manera presencial con nosotros. Comenzó resumiéndonos el contexto social en el que surgió la Asociación Érguete y cómo sus hijos y tantos jóvenes cayeron en las redes del narcotráfico y las drogas,  allá por los años 80, en unos momentos de excesivo desempleo y empobrecimiento en Galicia y otras comunidades de España, razones por las que no pocos padres emigraban y no regresaban. Una de las ventajas del asociacionismo consiste en compartir problemas, aspecto que no sólo teje lazos solidarios entre personas, sino que nos ayuda a coordinarnos y cooperar buscando soluciones.

Una alumna le preguntó cuál era la causa principal por la que, a su juicio, las personas caen en las drogas. Probablemente no exista una sola causa o motivación, pero Carmen Avendaño indicó que la juventud es por lo general inquieta y quiere probar nuevas sensaciones, y no todo lo que se prueba merece la pena. En reiteradas ocasiones manifestó preocupación por el consumo de alcohol de los jóvenes, recordando que es otra droga que provoca semejantes, cuando no idénticos, problemas.

“Las drogas destruyen a las personas, a las familias, a la sociedad”. Tal vez esto resulte muy difícil de vislumbrar para quienes se asoman a ellas, pues rara vez son conscientes de las consecuencias que tienen a largo plazo (adicción, robos, delitos, discriminación o inadaptación social, secuelas físicas y psicológicas, muertes…). Claro, los jóvenes piensan que a ellos no les va a pasar nada: siempre es a otros. Hasta que nos vemos perdidos en ese laberinto.

Sin embargo, añadió, si asistís durante una semana al entierro  de tres hijos de compañeras la conciencia del daño y del dolor que causan las drogas puede cambiar. ¿No estará la imagen de las drogas ciertamente banalizada y falsificada? A la pregunta de otro alumno acerca de si se muestra partidaria de legalizar las drogas, Carmen Avendaño respondió que no, que preferiría que se educase y formase bien a los jóvenes, “sin dramatismo, pero con realismo”.

Asimismo, nos contó algunas de los numerosos logros que ha conseguido la Asociación Érguete –que sigue trabajando muy activamente–, como salvar a hijos y multitud de personas que se han podido reinsertar laboral y socialmente gracias a su ayuda, así como modificaciones jurídicas y reconocimientos públicos. Al final de esta grata e instructiva conversación nos despedimos, pero antes nos invitó a visitar la Asociación en Vigo. Por nuestra parte, nos comprometimos a enviarle muestras de la pequeña exposición en torno a Érguete que se exhibirá en el IES Valle del Azahar y los trabajos, en forma de frutos, que esperamos recoger de nuestro alumnado. Naturalmente, le agradecimos su intervención y, sobre todo, su voz alentadora y su lucha sin desmayo.