“Cuestiones sobre la autoestima, I”

                        Entiendo la función del articulista y los artículos literarios y filosóficos y periodísticos como un intento de dar claridad, mejor de buscar preguntas, de encontrar, si es posible, aspectos del existir humano, que puedan servir a otros seres humanos.

                        Creo que los artículos no tienen la finalidad, de la fama o la notoriedad del escribiente o recopilador o autor o escritor, sino que la finalidad es servir a los demás, aunque con los mismos errores. Es intentar buscar nuevas preguntas y nuevos datos, o antiguas preguntas o antiguos datos, es simplemente, ayudar a reflexionar y pensar.

                        Un articulista, por la misma definición, trata multitud de temas, y por tanto, es imposible saber de todo, ser experto en todo, pero al menos, debe intentar no manipular, no engañar a nadie, ya bastante son con los errores que se cometen, que uno arrastra, a nivel teórico y a nivel práctico. Pero de todas formas y maneras, unos dirán que son la doce del mediodía y otros que son las tres de la tarde, y otros que son las nueve de la mañana.

                        – Uno debe aceptar los propios errores con mesura-prudencia-modestia, y comprobando que de verdad son errores, y también del mismo modo los aciertos, y comprobando que sean aciertos y verdades o necesidades o convenientes…

                        Uno, posiblemente no sea el mejor del mundo, pero tampoco el peor, por tanto, debe mejorar lo bueno, debe superar y perfeccionar lo menos bueno y hacer lo bueno y correcto.

                        – Nadie, individuo, ni institución, ni colectivo, caiga en el error y en la tentación de denigrar a los seres humanos, o que estos se denigren, para así de ese modo, manipularlos o gestionarlos o controlarlos mejor. Porque esto es un enorme mal.

                        Todo mal causa más males.

                        – Es un delito moral, una enorme inmoralidad, que existan personas, que contra otras, no contra todas, sistemáticamente intenten quitarle su propia autoestima. Es un delito moral y psicológico moral y ético que existan personas, pero por una razón o por otra, su supuesta personalidad o sus traumas o sus heridas o por maldad o por las razones que sean, intentan y muchas veces, consiguen, que otras personas se minusvaloren, se autovaloren menos, disminuyan su estima hacia si mismo, su amor hacia si mismo. Produciéndoles a otras personas, unas heridas que perduran y durarán durante toda su existencia.

                        Son lamentables, muchos espectáculos de la vida y de la existencia, pero éste es uno de ellos.

                        Personas por baja autoestima caen en errores morales y psicológicos, que tendrá consecuencias, enormemente graves a si mismas y a sus descendientes, para el desarrollo de sus vidas y sus familias. Es enormemente grave que esto no se estudie de forma correcta. Se ha dejado de enseñar de forma sistemática el cristianismo, por diversas razones, y este movimiento abogaba por el amor-amar al prójimo, tratarlo de forma correcta, y esto es una causa o motivo, de este mal que estamos analizando, que haya personas que sistemáticamente atacan a otras para que tengan menos autoestima. Pero esto ocurre desde la familia en sentido amplio, la escuela, diversas entidades sociales, en la sociedad en general, en los diversos trabajos, etc.

                        Ciertamente no lo realizan todas las personas, pero si demasiadas. Esto debería constituir un programa de salud pública, para que las personas que realizan estos actos sean conscientes del mal que hacen, y las personas que lo sufren del mal que padecen, tanto a nivel psicológico, moral, incluso al final, convirtiéndose, o puede ser en un mal de salud o biológico, incluso males sociales y con proyecciones, en algunos casos, en distintas realidades psicopatológicas o inmorales…

                        Me temo que muchos males sociales y sanitarios que sufrimos, tenga una raíz o fundamento, no el único pero si uno, en la baja autoestima que muchos individuos padecen, que han sido causado por otros individuos, entidades, grupos, ideologías, etc.

                        – ¿Qué factores o qué realidades teóricas o prácticas, del mundo actual, reducen la autoestima de los seres humanos, siempre entendiendo la autoestima como una virtud moral y no solo psicológica antropológica?

                        No negamos la enorme necesidad de que los individuos y colectivos tengan una sana y justa autoestima, porque faltas la justa y equitativa autoestima, el no quererse a si mismo de forma adecuada, es la base del nacimiento de multitud de otros problemas y de otras cuestiones.

                        Quizás, no se haya estudiado, cuántos males surgen, males en todos los sentidos, de que los individuos no se tengan la justa autoestima hacia si mismos, no se amen a si mismos de forma correcta y adecuada. No se haya analizado lo suficiente, de esa falta de empatía con uno mismo, de esa falta de amarse a si mismo de forma correcta y adecuada y justa y en la verdad ortodoxa, surgen, a la corta y a la larga multitud de males, para uno mismo y para los cercanos y para los demás.

                        Acaso en el fondo, cuántos males morales y cuántos males en otros terrenos de la existencia no surgen o han surgido por esa falta de autoestima mínima, de amor a si mismo de forma correcta, con los parámetros lógicos y racionales de una moral mínima al menos, de un saber ortodoxo correcto.

                        En última instancia todo error moral, puede tener su base, o una de ellas, uno de sus fundamentos en una falta correcta de autoestima hacia si mismo, de una falta de amor correcto hacia si mismo… Porque creemos, todos que nos amamos y respetamos a nosotros mismos, pero me temo que no es así, o no es tanto cómo creemos…

            http://twitter.com/jmmcaminero        © jmm caminero (17 diciembre 2017-30 oct. 2018 cr). Fin artículo 1.428º: “Cuestiones sobre la autoestima, I”.