La generación nini

(Anna Cano/ Estudiante de Periodismo en la UMA) Cada vez es más habitual escuchar que todas las personas jóvenes son ninis, que cada vez estamos peor formados, somos más ignorantes y que destacamos por nuestra flojera y falta de motivación.

La cuestión es que es muy fácil juzgar desde el sillón de la casa que te pudiste permitir el día que te casaste porque el dinero que se ganaba antes cundía para mucho más. La realidad actual es diferente: el mundo laboral se ha precarizado de tal manera y el coste de vida ha aumentado tanto, que hoy en día con un sueldo de mil euros, ya solo el 75% se va en alquiler.

A eso hay que añadir que hay demasiadas personas tituladas. Hay un exceso de demanda, lo que provoca que las grandes empresas se aprovechen y exploten a los recién graduados con contratos basura. Cuando estos se agotan, a la calle y otro becario.

¿Cambia la cosa en las pequeñas y medianas empresas? Mantener a un trabajador según convenio sale tan caro que la empresa no se mantendría en funcionamiento, o simplemente, el pequeño empresario, si se puede ahorrar unos euros a costa de violar los derechos del trabajador, pues se los ahorra (sin entrar en detalles del dineral que se deja un autónomo en las arcas del Estado).

Aun así hay que dar las gracias si para empezar alguien nos ofrece trabajo y besarle los pies por explotarnos a cambio de tres duros que no te dan ni para vivir. Por tanto, hay mucha gente que se mata a trabajar y sigue en casa de sus padres porque no se puede permitir ni alquilar una vivienda.

Ni que decir tiene, que cuando te quedas sin trabajo y solicitas la prestación por desempleo, no sabes si reír o llorar, porque con ese contrato tan bonito que te hicieron, no te da ni para comprar chicles.

En cuanto a la educación, mi pobre Profesora de Historia está que se tira de los pelos: los alumnos cada año vienen peor formados y con menos motivación. Pero dice que no es nuestra culpa. Ha cambiado el sistema educativo: la formación que antes se ofrecía de manera gratuita en las licenciaturas, quedan relevadas al máster, que si tienes de 2 mil euros para arriba, lo cursas, y si no, pues haber nacido rico.

En el grado de Periodismo, cuando antes se daban varias asignaturas de Historia, ahora solo se queda reducido a un cuatrimestre (que con las vacaciones se queda en 3 meses). De lengua, solo un cuatrimestre y así un largo etcétera de asignaturas que son fundamentales en una carrera.

Antes de achacarle todos los males del mundo a la juventud y tacharlos de inútiles, quizá deberíamos aprender todos a tener empatía y ponernos en su lugar.

¿Qué motivación o vocación van a tener, si la mayoría ya sabe lo que les espera?