Cuando el periodismo se convierte en espectáculo

Por Anna Cano, estudiante de Periodismo en la UMA.

En los últimos días, se ha generado polémica alrededor de las declaraciones hechas por Arcadi Espada en el programa de Ana Rosa. El periodista, con cierto renombre en su sector, preguntó por qué no se publicaban vídeos sobre la vida sexual de la víctima, lamentándose de la atención mediática que estaban recibiendo los miembros del caso de la Manada.

Tenemos un problema en España: el modelo de la prensa está en crisis y se recurre cada vez más a la controversia, haciendo espectáculo de las desgracias ajenas con tal de atraer audiencia.

Un claro ejemplo fue el caso de Gabriel, en el que diversos medios se han saltado todo principio con el afán de mantener el fuego que incendiaba la opinión pública.

Mientras los medios de comunicación pierden cada vez más credibilidad, el señor Espada, quien ha cuestionado la ética de varias publicaciones en el pasado, ahora se dedica a vender una opinión socialmente rechazada para participar en el circo mediático.

El futuro de la información es incierto y los profesionales del sector deberían someterse a la autocrítica, planteándose el daño que hacen, por una parte, a esa profesión que supuestamente tanto aman; por otra, a las generaciones venideras, que ya no le dan tanto valor al dinero porque la situación en la que están, tampoco tienen muchas esperanzas.

Señor Espada: ¿vale todo?