Artículo Periodístico 994º: “Sobre la literatura, VI”.   

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                       No se pueden fijar todas las ideas y concepciones y estéticas literarias que un individuo ha tenido en toda su vida, ya diríamos casi cincuenta años de producción cultural, búsqueda literaria, de pensamiento estético y literario, etc. Pero en fin, quizás, sea hora, no de escribir un testamento personal literario, pero si de ir fijando algunos baremos y vectores…

                        – El concepto de obra, obra literaria, como obra total, que se incluyan todas las artes o una parte de ella, todos los géneros literarios, ensayísticos, filosóficos, todos los saberes. O al menos, en la medida de lo posible. Eso es lo que siempre he intentado realizar. Cuadernos o Pensamientos o Enciclopedia es simplemente eso. Como un enorme catedral o cristal dónde todo individuo puede verse reflejado en algo o en mucho.

                        – Entiendo el constructor psicológico moral creativo o conceptual, como algo que es inabarcable por el sujeto que hace la selección o recolección, pero también imposible de abarcar por un supuesto lector o pensador o sentidor o contemplador de dicha obra o producción.

                        – Se mezclan todos los caños en la misma fuente, todos los saberes, en la medida de lo posible formando y conformando una “única fuente”, una única obra.

                        – Miles de millones de seres humanos han existido a lo largo de la historia, miles de millones existen ahora, esperemos que miles de millones existirán en el futuro. Tener una palabra o una imagen o un concepto o una pregunta que le sosiegue, pero también le alimente.

                        Eso es lo que espero con esta obra que he titulado de formas diferentes a lo largo del tiempo, quizás, para resumir en una palabra todo el intento, pero no la encuentro…

                        – A veces, pienso que con todos sus defectos esta obra, este constructor cultural, es una obra de gran valor, incluso con sus errores, pero otras veces, pienso y siento, que no todo el mundo va a estar en el error, y solo voy a ver la realidad de su valor yo. Porque sin exagerar se ha enviado a miles de personas, de los distintos oficios y profesiones de la cultura.

                        Todos son silencios. Envías y envías y siempre la única respuesta es el silencio.

                        – He querido como en una gran catedral-palacio-rascacielos-monasterio-laberinto que existen multitud de temas, multitud de cuestiones, multitud de estilos, multitud de lenguajes, multitud de artes y saberes, multitud de todo, incluso mejores y peores. Para intentar presentar-representar algo del drama-comedia humana, de todo individuo, colectivo, sociedad, historia, cultura, sociedad.

                        No quiero ir en contra de nada, ni de nadie con esta obra. Pero ciertamente, en algunas concepciones, gustará más a unos, y menos a otros. Pero creo que todas las personas que entren en esta obra, sea en su dimensión plástica o literaria o escrita o filosófica o…

                        Deseo ayudar a la sociedad y a la humanidad con esta obra. Deseo ayudar a personas concretas, si es posible, quizás que jamás conoceré.

                        – Al hablar de esta obra, Cuadernos o Enciclopedia, no hablo de mí, ni de esta obra en concreto, sino estoy intentando dialogar con todo el pensamiento y sentimiento y actos que la humanidad ha ido haciendo. O al menos, con algunos cuántos…

                        Para construir esta obra, sea deficiente o no lo sea, se ha ido muy lejos, muy lejos en muchos aspectos, siguiendo la moralidad imperante en mi sociedad, y en el sistema jurídico de mi Estado.

                        Se ha ido muy lejos, demasiado lejos.

                        – He indicado que los manifiestos artísticos plásticos, son aplicables también a la literatura y a lo literario. En definitiva, al ser humano.

                        He intentado que sea una especie de selva-montaña-vergel, que supera al autor-recopilador-recombinador de multitud de preguntas-estímulos-referencias.

                        Por supuesto, en cada página habrá varios errores, leves o graves, y en cada pintura, y en cada grabación audiovisual o audio, en cada fotografía o en cada artículo o en cada poema o en cada trozo de texto o de imagen.

                        Pero creo que la totalidad, es como la totalidad de una catedral. Ver la totalidad y no solo las partes, percibir las partes y no solo la totalidad.

                        – He creído muchas veces, que esta obra Cuadernos, no era un producto perfecto, pero si digno para la humanidad. A veces, en mi pena o en mi desaliento o soberbia o vanidad o petulancia o ambición he creído, que sería una de las mil grandes obras literarias-filosóficas-plásticas más importantes del mundo, de todas las épocas.

                        Escribir esto, me da vergüenza, mucho rubor. Lo he indicado algunas veces, pero no para en un futuro, posiblemente hacerlo público en un medio digital. Pero creo que el autor, tiene que ser lo más libre posible, contra si mismo y consigo mismo, para así mismo ofrecer algo digno a un supuesto e hipotético lector-contemplador-pensador que se acerque a esta obra.

                        No soy mejor que usted. Sea cual sea su situación. Si alguien se acerca a una fotografía que haya realizado, un texto escrito de una página o unas líneas, unos dibujos o pinturas, o cualquier otra cosa. Sepa, y lo digo con el corazón, sin engaños, a lo sumo que he puesto yo, como individuo, es el uno por ciento, el resto, es tomado del ambiente, de mi cultura occidental, de mi país-sociedad, del resto de todas las culturas-ideologías-filosofías…

                        – Empecé a escribir pequeños textos, con doce o trece años, quizás antes ya quería ser o creía que quería ser escritor. La vida me ha ido llevando de un sitio a otro. Pero siempre he tenido ese deseo de observar-pensar-escribir-pintar. Fijar algo.

                        Pero uno escribe-piensa-hace arte para solo uno mismo, sino para la sociedad. Y la sociedad, tanto las elites que gestionan el mundo cultural, tanto los que se interesan por estos temas, pues a nadie o a casi nadie le interesa. El resto de la sociedad, no tienen acceso a esta obra. No porque no sea pública en gran parte, está en Internet, y mucho en algunas bibliotecas.

                        Para terminar, intento ser sincero, quizás así de ese modo, si usted lee algunos de mis artículos, algunos de mis poemas, algunos de mis textos, algunos de mis dibujos. Algo de esta obra, que he intentado sea obra de arte total, obra total, quizás usted sienta, algo del ser humano, igual que cuándo un deportista bate un record, todos nos sentimos orgullosos de ser humanos, quizás, si usted es consciente de la enormidad de esta obra, en cantidad de palabras e imágenes, sienta que el ser humano vale la pena ser. Quizás se rompe un hito, pero no yo como individuo, sino todos como especie, más cuándo en el horizonte está ya asomando la inteligencia artificial, que nos cambiará posiblemente todo.

            http://twitter.com/jmmcaminero        © jmm caminero (06 agosto-03 noviembre 2017 cr).

Fin artículo 994º: “Sobre la literatura, VI”